Pruebas de disfunción eréctil

Las pruebas que se usan para diagnosticar la disfunción eréctil y distinguir su causa física o psicológica.

Las pruebas de disfunción eréctil sirven para averiguar por qué falla la erección y, sobre todo, para distinguir si la causa es física, psicológica o mixta. Van desde una buena entrevista clínica y unos análisis de sangre hasta estudios más específicos de la circulación del pene. Este artículo repasa las más habituales y cuándo se piden.

Es la parte de diagnóstico de nuestra sección sobre disfunción eréctil y salud sexual.

1. Historia clínica y cuestionarios

El primer paso no es una máquina, sino la conversación. El médico pregunta por la frecuencia del problema, las erecciones matutinas, el deseo, los fármacos y los factores de riesgo. Cuestionarios como el IIEF ayudan a graduar la gravedad.

2. Análisis de sangre

Permiten detectar causas tratables: glucosa (diabetes), perfil lipídico (colesterol), testosterona y, si procede, función tiroidea y prolactina. Muchas veces, aquí ya aparece la pista principal.

Prueba Qué busca
Cuestionario IIEF Grado de disfunción
Análisis de sangre Diabetes, colesterol, hormonas
Eco-Doppler peneano Flujo sanguíneo del pene
Test de tumescencia nocturna Erecciones durante el sueño

3. Eco-Doppler peneano

Es una ecografía que mide el flujo de sangre en el pene, a menudo tras una inyección que provoca la erección. Es la prueba clave para confirmar una causa vascular.

4. Test de erecciones nocturnas

Si hay erecciones espontáneas durante el sueño, la causa probable es psicológica; si no las hay, apunta a un origen orgánico. Esta prueba ayuda justamente a separar ambos escenarios.

¿Cuándo se hacen?

No todos necesitan todas las pruebas. Lo habitual es empezar por la historia y la analítica, y reservar el eco-Doppler u otros estudios para casos que no responden al tratamiento inicial o con sospecha de causa vascular importante.

Cómo prepararse y qué llevar a la consulta

El diagnóstico mejora mucho si llegas preparado. Resulta útil anotar desde cuándo notas el problema, con qué frecuencia ocurre, si hay erecciones matutinas y en qué situaciones aparece o desaparece. También conviene llevar la lista completa de medicamentos y suplementos, y comentar hábitos como el tabaco, el alcohol o el nivel de estrés. Hablar con franqueza, aunque cueste, ahorra pruebas innecesarias y orienta al médico hacia la causa correcta. Recuerda que se trata de un motivo de consulta absolutamente habitual: el profesional lo aborda con normalidad y confidencialidad.

Preguntas frecuentes

¿Qué prueba se hace primero?
La historia clínica y un análisis de sangre; son las más rentables al principio.
¿Duele el eco-Doppler?
Es molesto por la inyección previa, pero rápido y seguro en manos expertas.
¿Sirven para saber si es psicológica?
Sí, sobre todo el test de erecciones nocturnas, que indica si el mecanismo físico funciona.