¿Existe una versión femenina de la viagra?

Qué existe realmente como tratamiento del deseo sexual femenino frente al mito de la 'Viagra para mujeres'.

La pregunta sobre si existe una versión femenina de la viagra tiene una respuesta matizada: no hay una «Viagra para mujeres» equivalente al sildenafilo, pero sí existen fármacos aprobados para un problema distinto, el bajo deseo sexual femenino. No funcionan igual ni sirven para lo mismo. Este artículo aclara qué hay realmente disponible.

Es una duda frecuente de nuestra sección sobre disfunción eréctil y salud sexual.

¿Por qué no hay una «Viagra femenina» directa?

El sildenafilo actúa sobre un mecanismo físico —el flujo de sangre que produce la erección— que no tiene un equivalente directo en la respuesta sexual femenina. En las mujeres, el deseo y la excitación dependen de una mezcla más compleja de factores hormonales, neurológicos y psicológicos, por lo que un vasodilatador no resuelve el problema típico.

¿Qué fármacos existen para mujeres?

Se han aprobado (sobre todo en Estados Unidos) medicamentos para el trastorno del deseo sexual hipoactivo: la flibanserina, un comprimido diario que actúa sobre neurotransmisores cerebrales, y la bremelanotida, inyectable a demanda. Tratan la falta de deseo, no un problema «mecánico» como la disfunción eréctil.

Fármaco Para qué
Sildenafilo (Viagra) Erección en hombres
Flibanserina Bajo deseo femenino (diario)
Bremelanotida Bajo deseo femenino (a demanda)

¿Y el sildenafilo en mujeres?

Se ha investigado, pero los resultados no han justificado su aprobación para uso general: el deseo femenino no responde a la simple mejora del flujo sanguíneo. Por eso no se considera una «versión femenina» válida.

¿Qué hacer ante un problema de deseo?

Lo más sensato es la consulta médica o ginecológica. Muchas causas del bajo deseo —hormonales, emocionales, de pareja o por medicamentos— se abordan mejor con un enfoque integral que con una pastilla aislada.

Cuidado con los productos «milagro» para mujeres

El reclamo de una «Viagra femenina» ha dado pie a multitud de suplementos y geles que prometen aumentar el deseo o el placer sin ningún respaldo científico. Muchos no están regulados como medicamentos, no han demostrado eficacia y, en algunos casos, contienen sustancias no declaradas. Igual que con el sildenafilo, la prudencia aconseja desconfiar de las soluciones rápidas vendidas fuera de los circuitos sanitarios y plantear cualquier problema de deseo o respuesta sexual a un profesional, que valorará causas hormonales, emocionales o de pareja antes de proponer un tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Existe la Viagra femenina?
No como tal. Hay fármacos para el bajo deseo femenino, pero no equivalen al sildenafilo.
¿Sirve el sildenafilo en mujeres?
No está aprobado para uso general; el deseo femenino no depende solo del flujo sanguíneo.
¿Qué opciones hay para el bajo deseo?
Fármacos como la flibanserina o la bremelanotida y, sobre todo, una valoración médica integral.